¡Gran éxito de los "sábados piscineros" en la Fundación Síndrome de West!

Ya van dos sábados que los niños de la Fundación Síndrome de West, gracias a la colaboración de la Fundación Barclays, acuden a Villanueva del Pardillo para disfrutar de una jornada de piscina ¡cómo cualquier niño de su edad!

berano_webLa cita es a las 11 en la puerta 0 del Santiago Bernabéu, muchas caras conocidas comienzan a saludarse, darse besos y achuchones. Los niños están como locos, han visto preparar a los papis: bolsa, bañador, manguitos, toalla, etc. y eso sólo puede significar una cosa… ¡pisci!

El viaje hasta el Pardillo se hace corto, unos ríen, otros duermen otro juegan con sus monitores, cada cual se divierte según quiere. “Al llegar a la piscina unos monitores se ocupan de las furgonetas, otros de descargar las bolsas, otro de los peques y, de repente en ese momento en el que te faltan manos y ves que no te da tiempo a poner crema, bikinis y chanclas a todos sin que alguno salgo corriendo ansioso por bañarse – nos cuenta Mercedes, una de la monitoras West de toda la vida-, me giro y veo a dos chicas diciéndome "buenos días, somos las monitores de Barclays y venimos a ayudarte””, ¡Aleluya!

“Oye, y no lo decían en broma, en seguida repartimos el trabajo, y seguidamente, ya estábamos en las toallas y en el agua jugando y comenzando la jornada deseada. En ningún momento tuvieron dudas de qué era lo que hacíamos allí, trabajaron sin descanso, lo dieron todo, pero lo más importante, con una ilusión bárbara”, continúa Mercedes. “En muchos años que llevo de monitora en diferentes grupos no me había encontrado con la fascinación de gente que, sin haber trabajado o colaborado en algo similar antes, disfrutara tanto”.
A las 19h horas, todos de vuelta para casa. Esta noche los niños y cuidadores dormirán bien, lo han pasado genial. Habrá sábados piscineros durante todo el verano, así que no importa que se haya acabado el día, niños, monitores y voluntarios estarán encantados de repetir.

Gracias a estas jornadas los niños pueden disfrutar de ocio adaptado a sus necesidades y, además, los padres cuentan con ese tiempo libre que muchas veces les falta para hacer sus cosas. Muchas gracias a todos los que permiten que esta experiencia sea posible: piscina de Villanueva del Pardillo, monitores, voluntarios…

Sin lugar a dudas, para la Fundación Síndrome de West este “berano” se escribe con “B” de Barclays.

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