Testimonio de reunión de familias del 26 de octubre
Estoy superagradecida por una acogida cálida y cariñosa que me hizo sentir en casa. Oír todas aquellas vivencias de otras familias que habían hecho un camino igual al mío, aunque frustrante por un sentir común de dolor, me entibió el alma. No estaba sola, ni mucho menos loca, exagerada o carente de criterio al acudir a los servicios médicos y un sinfín de calificativos oídos a lo largo de tantos años de búsqueda de respuestas.
Y aunque sí es verdad que estoy en contacto con la comunidad Angelman y con una de sus fundaciones, siempre me sentí un poco bicho raro porque pocos de sus niños padecen epilepsia y la epilepsia de Claudia gobierna su vida y, por extensión, la mía. Hablar con otras mamás, aprender de sus experiencias, de sus vivencias me ha aportado tantísimo que no puedo estar más agradecida.
Del mismo modo, reconozco el miedo que sentí de dejar a Claudia con desconocidos en TorreWest. Pero entonces Desirée, su monitora, me hizo preguntas clave, ¡¡¡sabía de lo que hablaba!!! Fue tranquilizador. Fue tan dulce y atenta... y después ver la foto de ella velando el sueño de la niña con esa ternura. No hay palabras para agradeceros tanto.
Estoy deseando que Claudia se recupere del todo para poder apuntarla al ocio de los sábados para que juegue y haga amigos. ¡Que importante este aporte que nos dais!
Gracias, gracias y gracias por todo.
Muchos besos familia!
Conchi y Claudia

